Nave casera al espacio exterior


En agosto de 2010, un padre y su hijo de 7 años tenían un sueño, enviar una cámara al espacio armados con sólo un globo meteorológico, una cámara de vídeo, y un iPhone.
La misión consistía en colocar una cámara de vídeo HD a un globo meteorológico y enviarlo a la estratosfera superior más allá de nuestra tierra. Finalmente, el globo, por la falta de presión atmosférica, explota y comienza a caer. Tendría que sobrevivir a vientos de 100 kilómetros por hora, temperaturas de 60 grados bajo cero, las velocidades de más de 150 kilómetros por hora, y el alto riesgo de un aterrizaje en el agua. Para recuperar la grabación, la nave tendría que desplegar un paracaídas, descender a través de las nubes y transmitir unas coordenadas GPS a una torre de telefonía celular.
Tal vez este equipo de padre e hijo puedan inspirar a otros a seguir sus sueños…

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